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Blog23 ago 2025 · Beatriz Alonso

El legado del corazón de las ciudades IN-HABIT

El legado del corazón de las ciudades IN-HABIT

El proyecto europeo IN-HABIT (INclusive Health and Wellbeing In small and medium size ciTies) ha transformado durante estos cinco años la forma de entender el bienestar en cuatro ciudades muy diferentes entre sí: Córdoba, Lucca, Nitra y Riga. A través de procesos participativos, creatividad local y movilización de recursos infrautilizados, cada ciudad ha encontrado su propio camino hacia un modelo urbano más inclusivo, humano y sostenible. Estas son las historias del legado del corazón de las ciudades IN-HABIT.

IN-HABIT: Cuatro ciudades, una visión compartida de bienestar inclusivo

Córdoba: Tejer comunidad hilando fino

Los comienzos en Córdoba no fueron fáciles. El proyecto aterrizó en Las Palmeras en plena pandemia, en un entorno marcado por retos estructurales profundos como la vivienda o la violencia sistémica. Sin embargo, desde el primer momento, algo poderoso empezó a gestarse: una red comunitaria liderada por mujeres del barrio que, con pequeñas acciones, empezó a transformar lo cotidiano.

A través del IN-Hub, se han creado conexiones reales, intergeneracionales y profundas. Se han recuperado celebraciones como la Cruz de Mayo, que llevaban años sin hacerse. Las mujeres del barrio han sido el alma del proyecto, impulsando procesos participativos, cuidando del barrio y transmitiendo referentes positivos a la juventud. IN-HABIT ha ofrecido una estructura y recursos para que esta fuerza se convirtiera en acción transformadora.

Nitra: Un oasis urbano autogestionado y colectivo

En Nitra, IN-HABIT ha florecido en Hyde Park, un espacio público que se ha convertido en ejemplo de apropiación ciudadana y cocreación real. Todo lo que hay allí —desde los bancos hasta los jardines— ha sido construido por la comunidad en talleres colaborativos.

Este pequeño oasis no solo es bello y funcional, sino también profundamente político: rompe con la lógica de consumo dominante y abre paso a experiencias alternativas. La red de voluntariado es sólida y activa. Se han generado lazos entre organizaciones gracias a los Local City Actors, se ha apoyado a población refugiada y a minorías étnicas excluidas, y se han creado formaciones para garantizar el legado. Lo importante no siempre se ve a simple vista, pero se siente: el barrio ahora se reconoce en ese espacio.

Riga: Donde el mercado se convierte en motor cultural y social

La transformación del mercado central de Riga es un ejemplo vibrante de regeneración urbana con sentido. El espacio abandonado no solo se ha convertido en un lugar de consumo, sino en un espacio comunitario participativo y cocreado, un punto de encuentro lleno de vida: desde mercados gourmet hasta mercadillos populares, cocinas comunitarias, eventos culturales y un precioso invernadero de arquitectura tradicional.

El logro de IN-HABIT en Riga no ha sido solo rehabilitar un edificio, sino activar una red de actividades diversas, accesibles y bien coordinadas, que reflejan la riqueza del barrio y que se han convertido en un punto de ocio que atrae visitantes de otras ciudades. Es un espacio vivo, versátil y referente para otras iniciativas de ciudad, donde los y las emprendedores tienen la oportunidad de lanzar sus proyectos.

Lucca: Una ciudad que empieza a mirar también a los animales

En Lucca, el bienestar se ha abordado desde la relación entre personas y animales. Las animal lines han modificado espacios para promover la conexión segura entre dueños, dueñas y sus mascotas. También se han desarrollado actividades de visibilización y terapias con animales para población mayor.

Pese a algunos obstáculos institucionales que ralentizaron el proceso participativo, el enfoque ha sido innovador: reconocer el valor de los animales no solo como compañía, sino como parte activa de la vida urbana. Adaptar el espacio público, generar conciencia sobre el vínculo humano-animal y transformar mentalidades ha sido el corazón del trabajo en Lucca.

Un mensaje común 

Cada ciudad ha seguido su propio camino, pero todas comparten una convicción: el bienestar no se impone, se construye colectivamente, con quienes habitan y cuidan los territorios. IN-HABIT no ha traído soluciones cerradas, sino que ha activado lo que ya existía, lo que a menudo se pasaba por alto.

Y en ese proceso, ha sembrado relaciones, estructuras y espacios que seguirán creciendo más allá del proyecto: el legado de IN-HABIT.

Entra en IN-HABIT para saber más sobre el proyecto. 

Escrito por Beatriz Alonso gracias a las aportaciones de Luis Miguel Benavides (Tesserae).

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