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Blog13 sep 2024 · Beatriz Alonso

Si me preguntas por qué DFC es bueno…

Si me preguntas por qué DFC es bueno en un cole, te diré que, entre otras muchas cosas, más allá de ser una metodología, DFC es una experiencia, tanto para los alumnos como para las personas que participan como facilitadoras.

Design for Change es…

– una experiencia de convivencia: durante las sesiones de desarrollo del proyecto, son continuas e intensas las oportunidades para dialogar, resolver conflictos, consensuar decisiones…

– una experiencia de integración: el proceso es largo, así que en un momento o en otro, todo el mundo encuentra cómo y dónde participar, y todas las personas del grupo acaban sintiendo el proyecto como propio.

– una experiencia real de educación por competencias: hablamos de educación por competencias, de favorecer una educación integral y para la vida: un proyecto DFC es una situación real de aprendizaje, en la que se integran de forma natural y sin necesidad de forzar nada, desde las habilidades lingüísticas a las sociales.

Si me preguntas por qué DFC es bueno en un cole si, además, ese colegio es de la familia Jesuitinas, sin lugar a duda, DFC es una forma privilegiada de educar (en el sentido etimológico de la palabra, sacar lo que llevan dentro), puesto que en nuestro perfil de salida los alumnos son autónomos, creativos y comprometidos:

Autónomos, porque a lo largo de todo el proceso, es el alumnado quien toma las decisiones y ha de buscar cómo llevar a cabo cada idea.

Comprometidos, porque el objetivo de cada proyecto es crear un cambio real en el entorno del colegio.

Creativos, porque todo, TODO, vendrá de su mano, desde la idea inicial al producto o evento final.

DFC es una experiencia también para que los profesores sean facilitadores: nos reorienta a nosotros y nos reta a alimentar la confianza en las capacidades de nuestros chavales, sin llevarles de la mano o darles instrucciones.

La frase clave: «Buena idea, ¿Cómo la harías?».

La actitud clave: Celebrar y reconocer cada paso del proyecto, independientemente del «producto final».

En DFC, TODO el proceso es un logro. Se diseña algo que significará un cambio en el entorno; pero, en el camino, tanto los alumnos como los facilitadores vamos viviendo cambios en nosotros y por eso, ya solo por eso, merece el pequeño desbarajuste que significa montar un DFC.

Porque eso hay que tenerlo también claro, llevar a cabo un proyecto DFC en un colegio tiene sus dificultades: rompe esquemas y horarios, requiere de un equipo con tiempos de reunión, necesita preparación de algunas cosas y reajustes casi cada día… Por eso, se necesita comprensión por parte de todos y, fundamentalmente, que las personas que vayan a ser facilitadoras quieran serlo, que quieran probar; obligar a alguien a ser facilitador puede llevar a convertir el proyecto en una experiencia desagradable para todos y quemar el recurso.

En un colegio, todos somos acompañantes en los procesos de aprendizaje, cada uno desde sus talentos. Partiendo de ahí, desde la dirección del centro, conviene reconocer y proponer ser facilitador a personas que tengan cierta inquietud y actitud. Luego, aprender a facilitar, se aprende. Aunque el método está perfectamente diseñado y, además, permite los ajustes que cada realidad necesite, DFC solo se aprende bien PRACTICANDO la experiencia: aprendemos a ser facilitadores viviendo desde dentro la realización de un proyecto con cada una de las fases DFC y viendo cómo facilita alguien que ya sabe. Por ello es tan importante formarse con quienes tienen mayor experiencia.

Hablamos del sueño de que nuestros alumnos sean, en el futuro, agentes de cambio para la sociedad… ¿En el futuro? ¿Por qué no ahora? El primer paso es aprender cómo; luego, la práctica es la mejor maestra.

Testimonio de Raquel, profesora de un colegio de la Fundación Educativa Jesuitinas.

Si quieres prender la chispa en los ojos de tu alumnado y encender su creatividad, el primer paso es encender la tuya aprendiendo y poniendo en práctica la Metodología DFC. Te esperamos en el próximo Taller I CAN online para que experimentes el proceso DFC y lo integres en tu aula desde el primer día. Toda la información e inscripciones en este enlace.

Y si quieres ver cómo niños, niñas y jóvenes de los colegios de la red de Jesuitinas están cambiando el mundo con su creatividad, entra en:

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Reconocimientos

Presentada la exposición del Programa "Sirenas-Itsas Lamiak" (Design for Change).

https://jesuitinas.es/events/festival-i-can-design-for-change/ Más info sobre la formación en DFC

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